A pesar de que el Domingo 3 de Abril de este presente año, permaneciera desde primeras horas del día cubierto de nubes y bajo un sereno manto de agua, en torno a las 7 y media de la tarde el cielo cierra sus puertas y deja abrirse sus ventanas para dejar pasar el leve rayo de sol que abrasara al Hermano del calvario estepeño y que en poco tiempo desaparecería en el ocaso.
Fotos Gar, El poeta © 2011